Cada día, a las 2:22 p.m., el tiempo parece detenerse para Dylan Branson. Lo que al principio parece una simple coincidencia —un rayo de luz, un sonido, un movimiento en la estación— se convierte en una coreografía inquietante, un rompecabezas del destino que se repite con precisión escalofriante. Cuando conoce a Sarah, una mujer enigmática con la que siente una conexión inexplicable, Dylan empieza a entender que nada de esto es casualidad. Entre realidades que se cruzan, sombras del pasado y un amor que trasciende el tiempo, Dylan se ve envuelto en un misterio que lo arrastra cada día hacia el mismo punto... las 2:22 p.m. Para salvar lo que ama, deberá enfrentarse a lo desconocido, romper el ciclo y descubrir la verdad antes de que el reloj marque la hora final.